CHECKLIST DE RECEPCIÓN: QUÉ REVISAR ANTES DE TOCAR EL AUTO

El trabajo no empieza cuando prendés la hidrolavadora. Empieza cuando recibís el auto. Si no registrás cómo llegó, qué pidió el cliente y qué resultado es posible, cualquier rayón previo puede convertirse después en una discusión.
Una buena recepción no es burocracia ni una forma de desconfiar del cliente. Es un acuerdo claro que protege a las dos partes y mejora el presupuesto.
QUÉ REGISTRAR SIEMPRE
- Datos básicos: cliente, contacto, vehículo, patente, kilometraje y nivel aproximado de combustible.
- Estado general antes de mover o lavar el auto: fotos de las cuatro esquinas, laterales, techo, capot, baúl, vidrios y ruedas.
- Daños puntuales: un plano abierto que ubique el defecto y otro cercano que muestre rayones, golpes, saltos de pintura, ópticas rotas o molduras flojas.
- Interior: asientos, techo, alfombras, pantallas, testigos encendidos y objetos que el cliente deja dentro.
- Trabajo autorizado: qué incluye, qué no incluye, resultado esperado y cómo se aprobará cualquier servicio adicional.
CÓMO SACAR FOTOS QUE REALMENTE SIRVAN
Usá siempre una secuencia parecida, buena luz y la cámara limpia. No alcanza con veinte primeros planos sin contexto: cada daño necesita una foto que muestre en qué panel está y otra que permita verlo con detalle.
No uses filtros ni edites los originales. Guardá las imágenes asociadas a la orden de trabajo y hacé la inspección antes del lavado, porque el agua, el brillo y la suciedad removida pueden cambiar cómo se ve un defecto.
ALINEAR EXPECTATIVAS VALE TANTO COMO FOTOGRAFIAR
Si una mancha puede mejorar pero no desaparecer, se dice antes. Si un rayón atravesó el barniz, no se promete corregirlo puliendo. Y si el cliente contrató limpieza interior, no se da por entendido que también incluye motor, descontaminación o restauración de plásticos.
La recepción sirve además para detectar oportunidades reales: una óptica oxidada, un tapizado que necesita extracción o una pintura que pide corrección. La diferencia entre asesorar y vender de más es mostrar el problema, explicar opciones y pedir autorización.
LA ENTREGA CIERRA EL MISMO PROCESO
Al terminar, revisá el vehículo con el cliente y compará los puntos importantes con el registro inicial. Repetir algunos ángulos del ingreso deja documentado el resultado y te da material honesto para el antes y después.
En la app Detailer tenés el Checklist IA: subís fotos del exterior y el interior, documentás daños previos y obtenés servicios sugeridos para preparar una recepción más ordenada. Si querés convertir ese orden en un negocio comercialmente sólido, el curso de negocios trabaja presupuesto, propuesta y seguimiento.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿La recepción sirve aunque el trabajo sea chico?
Sí. El nivel de detalle puede adaptarse, pero siempre conviene registrar estado, alcance, precio y autorización antes de empezar.
¿Cuántas fotos hay que sacar?
No hay un número mágico. Necesitás vistas generales que ubiquen el vehículo y primeros planos de cada daño relevante, sin acumular imágenes repetidas que después nadie puede revisar.
¿Puedo publicar las fotos del auto del cliente?
Pedí autorización y evitá exponer patente, documentos, domicilio u otros datos personales. La autorización para trabajar no implica permiso automático para publicar.